Insomnia
Hoy estabas mucho más linda que de costumbre.Hasta en cierta manera, fue como si volviera a verte después de un largo tiempo. aunque solo habían pasado unas semanas. Sentado ahí, dejé que te acercaras, y el silencio parecía detener el tiempo, las luces, los autos. Alrededor la nada, y dentro de ella, nosotros. Tus ojos brillantes me recorrían entero, solo podía sonreír para que descubras cuánto te había extrañado, cuánto camino había dejado atrás y sobre todo, que puedas ver en ellos lo único que quería que supieras.Que me hacías feliz.A tu lado me sentía completo. Volar con la compañía de las palabras de las palabras, saber que el mundo podía doblarse hasta caber en la palma de la mano. Encontrar en la simpleza de las cosas un motivo para sonreír.Sin embargo, nada era igual. Estábamos ahí como siempre, pero cada día sin vernos eran miles y miles de kilómetros que ya no tenían vuelta atrás. Sentí rabia, miedo, ganas de gritar, pero me limité a mirarte de nuevo, pero ahora sabía que iba a perderte.Vos parecías entenderlo, y tampoco dijiste nada, no era necesario. Giraste sobre tus pasos y, tal vez era mi imaginación, pero caminabas tan lento como si quisieras dejarme un recuerdo que alcanzara para todas las noches de soledad que llegarían.No dije nada. No tuve el valor. Pero se que vos tampoco lo hubieras querido.Hoy estabas mucho más linda que de costumbre, como si hubieses adivinado que era la última vez.
domingo, 10 de febrero de 2008
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